7 de junio de 2009

Laudamus te




Conmovidos por el don de la fe trinitaria, hoy damos gloria a Dios, Padre del cielo, y celebramos la paz que se nos regala en el Hijo de Dios, Jesús Resucitado, para vivir animados por el Espíritu de Dios, fuego de todo amor, de toda esperanza y alegría.

Lo alabamos, bendecimos y adoramos. Le damos gracias por su bondad infinita. El Señor Dios es rey del cielo y Padre todopoderoso. El Señor Jesús, hijo unigénito, es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, el que tiene misericordia y escucha nuestras oraciones.

Sentado a la derecha del Padre, Cristo intercede por nosotros y nos regala su Espíritu. ¡Gloria a Dios en el cielo!

Laudamus te, benedicimus te, adoramus te, glorificamus te...

Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens.
Domine fili unigenite, Jesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius patris,
Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram.
Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis.

Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor. Sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

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Laudamus te es composición del pianista cubano José María Vitier y forma parte de su obra "Misa Cubana a la Virgen de la Caridad del Cobre" (1997). En ella se conjugan la tradición clásica y los ritmos cubanos (danzón, contradanza y son) de un modo conmovedor y armonioso. Esta pieza musical, interpretada por el coro Exaudi, forma parte del canto de Gloria in excelsis Deo, propio del ordinario de la Misa.