26 de enero de 2008

El amor permanecerá




"Fey piwkeyechen ta chumkawnorume aflaiay", el amor nunca pasará... Cantamos esta verdad desde lo más hondo de nuestra fe. Y no son palabras vacías, sino el centro mismo de nuestra esperanza. Pues sabemos que con Jesús la misma muerte ha sido vencida, el amor fue más fuerte y se queda en la historia para siempre.

En mi experiencia junto al pueblo mapuche, esta convicción se hizo aún más contundente frente a tanta marginación, racismo y frustración que han de soportortar a diario. La tentación de explotar en la violencia, de perder toda esperanza, de consumirse en la ira está a la puerta de muchos hermanos y hermanas que luchan por un reconocimiento de su dignidad.

No hay que ir muy lejos para encontrar el rostro de este Cristo crucificado que clama por nuestro compromiso: migrantes, mujeres solas, niños con hambre, golpeados por la pobreza aún antes de nacer, indígenas, campesinos, jóvenes sin trabajo, obreros mal remunerados, ancianos, personas con profundos quiebres humanos...

El amor nuestro no alcanza, se rinde con facilidad. Pero si vivimos en el amor del Señor, nuestra debilidad se hace fuerte; el rencor, la arrogancia, nuestro propio egoísmo no tienen la última palabra.

Es justamente por la fe que podemos ver en el otro a un hermano y en Dios a un Padre. Dejemos que sea éste amor extrovertido, capaz de sacrificio, perdón y compasión el que conduzca y funde nuestras vidas. La canción termina parafraseando en mapudungun los versos del conocido himno al amor:

"El amor es paciente y bondadoso; no tiene envidia ni orgullo ni arrogancia. No es grosero ni egoísta, no se irrita ni es rencoroso; no se alegra de la injusticia, sino que encuentra su alegría en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca pasará" (1Cor 13, 4-8a).
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El amor permanecerá fue compuesta en 2001, primero enteramente en idioma indígena (Cfr. Misa ülkantun) y luego adaptada para contribuir a la celebración del Encuentro Mundial de Jóvenes en Toronto el año 2002. Los acordes son sencillos y puedes bajarlos aquí (El amor permanecerá). La versión que escuchas se encuentra en el disco Consagrados a ti, que puedes adquirir en Candil Producciones.