28 de diciembre de 2007

Jesús el Cristo




Jesús ha nacido. El mundo entero cabe en este evento único en que se unen el cielo y la tierra para siempre. Así como los ángeles entonaron su alabanza al comunicar la buena nueva a los pastores, nuestro corazón humano sabe también expresar su alegría.

He aquí una canción sencilla: Jesus the Christ, del jesuita Bob Fabing, en la fascinante tradición del gospel afroamericano.

Ante los momentos más importantes de la vida, a veces sobran los grandes discursos, colapsan las grandes ideas. Y son más bien otros lenguajes, los del canto compartido, los de la sonrisa y el baile, los que nos ayudan a comunicar nuestra esperanza.

Esta rica tradición musical es, al mismo tiempo, una profunda tradición espiritual y religiosa. El canto gospel surge del grito esperanzado contra toda esperanza, surge desde la esclavitud y la marginación. Aquí no hay voces ociosas ni algarabías vacías.

En esta música se expresa repetidamente que Jesús es el único nombre bendito, el Cristo, el que empuja la historia, el que sostiene en la prueba. Sólo en él la esperanza. Jesús, nacido entre animales, frágil, vulnerable: nuestra fuerza y nuestra gloria.
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La melodía y los acordes son muy sencillos... Puedes bajarlos aquí (Jesus the Christ). Es una canción ideal para cantar en grupo, con la participación de algún solista que pueda hacer el contracanto, unas veces guiando la línea melódica, otras veces repitiendo e improvisando.

Siguiendo esta melodía, pueden crearse nuevas estrofas en español o más adaptadas al contexto de la comunidad que celebra. Encuentras esta versión en el disco Shadow of my wing, una de las muchas producciones de este multifacético jesuita, compositor y director de Ejercicios Espirituales.

21 de diciembre de 2007

Canción de cuna




"Tu casita es de cartón,
las estrellas son tu cielo,
tu jardín es de cemento y el sol
tu compañero de juego".


Esta Canción de Cuna para un Niño de la Calle nos puede ayudar a poner los ojos y el corazón en el lugar indicado esta Navidad. Por la fe es que sabemos y cantamos que: "En palacio de cartón nació el amor". Desde su nacimiento, el Señor quiso identifiarse con los que no tienen nada para darnos todo. ¿Qué puede significar esto para mí?

Y es que al contemplar la Encarnación aprendemos mucho de cómo Dios sale a nuestro encuentro...

Jesús nació sin techo, en un pesebre. Jesús sigue naciendo sin abrigo, en los rincones sucios de nuestras calles. El Verbo se hizo carne para salvarnos desde abajo, para traer buenas noticias a los pobres, a los pecadores, a los marginados; para liberarnos de la esclavitud, sacarnos de la ceguera y sacudir nuestra inmovilidad...

He aquí que nuestro Redentor viene y nos trae la salvación, como un niño. Cantamos con la liturgia de Adviento: "Destilad, cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al salvador" (Is 45, 8).

No nos olvidemos de los que están más solos en estos días. Que nuestro compartir y nuestro celebrar sea el signo de un compromiso con la vida, especialmente la de aquellos que la llevan más amenazada.
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Esta hermosa canción es composición del P. Alex Vigueras, SSCC. Puedes bajar la letra y los acordes aquí (Canción de cuna para un niño de la calle). La interpreta la cantante Magdalena Matthey, con arreglos de Luciano Valdebenito. Encuentras esta canción en el disco Sueños Azules y Un fuego que enciende otros fuegos. Se puede tocar con ritmo de zamba argentina lenta, pero mejor aún si se puede hacer el punteo de la grabación. La forma es AB-AB.

14 de diciembre de 2007

Qué amable tu morada



El Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros... para siempre. El misterio de la encarnación de Dios es al mismo tiempo el misterio de la redención y de la elevación de todo lo humano a su plenitud.

¿Dónde habita el Señor? Sabemos que El ha querido nacer entre los pobres y sencillos. Ahí lo adoraron los sabios de Oriente, ahí lo encontraron los pastores; ahí lo reconocemos hoy también nosotros. Los ojos de la fe nos ayudan a buscar y encontrar al Emanuel ahí donde el mundo olvida, desprecia y abandona. Podemos contemplar este video basado en el Salmo 84 (83) con la mirada de quien ha experimentado en su vida que, como decía San Alberto Hurtado, "el pobre es Cristo".

"Benditos los que habitan en tu casa, Señor de la paz... Benditos los que se refrezcan en la lluvia y los manantiales, cuando la sequedad desalienta y golpea. He aquí que tú estás: mi Escudo, mi Rey y mi Dios".

El absoluto de Dios se hace niño, transformando un pobre pesebre en una cuna de esperanza y de luz: "¡Qué amable es tu morada, Oh Señor, Dios poderoso, Dios de todo!". La opción de Dios por los pobres es nuestra opción creyente también. No sólo hemos de comprometer nuestras vidas con su suerte, luchando contra toda injusticia. Es necesario al mismo tiempo dejarnos evangelizar por aquellos que nos muestran el verdadero rostro del Salvador.

Al acercarnos a la celebración de la Navidad, esta canción nos puede ayudar a pensar dónde ponemos nuestra mirada, en quién ponemos nuestra confianza, dónde buscamos la salvación.
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How lovely is your dwelling place fue compuesta por Arnel Aquino, SJ. Interpreta esta canción RB Hizon, SJ. La canción se encuentra en el disco Your Dwelling Place: Songs for Healing. El video es obra de uno de los estudiantes jesuitas de la Provincia de Filipinas, que trabaja con personas que viven en un basural. Encuentras estas y otras obras del amplio y asombroso trabajo musical de los jesuitas filipinos en el Centro de Comunicaciones.

8 de diciembre de 2007

La Promesa




El Señor nos promete el don de la vida plena y se hace uno de nosotros para señalarnos el camino. En Adviento celebramos su venida en la carne y anhelamos su venida en la gloria. Es su acción primera que interviene la historia para llevarla a su plenitud; es puro amor gratuito que nos llena de esperanza.

Pero hay también una promesa nuestra, necesaria; una respuesta libre a la invitación de Dios, un "sí" que nos hace fecundos. Esta canción nos habla del encuentro entre estas dos promesas...

La historia de María es nuestra propia historia. Pasan los años y nuestra opción primera se vuelve a ratos oscura, difícil de entender. La Mujer inmaculada que celebramos hoy, tampoco supo siempre de qué se trataba esta entrega. Sin embargo su corazón se mantuvo firme, aferrado al Dios de la Promesa.

"Señor, me es difícil comprender lo que en mí tu querer me propone vivir. Mas un tiempo atrás te quise prometer que en tu querer viviría hasta morir".

La Promesa, compuesta por Cristián Del Campo SJ, relata esta historia en tres momentos: la Anunciación, que es la historia del llamado (primera estrofa); la Pasión, que muestra el contraste entre ese nacimiento lleno de ilusión y el dolor profundo de ver el cuerpo asesinado de Cristo (segunda estrofa); y la Resurrección, que confirma la vocación primera y restaura el corazón llenándolo de alegría (tercera estrofa).

Esta versión la interpreta Macarena Echverría. Puedes bajar la letra y los acordes aquí (La Promesa). Sugiero poner mucha atención al texto, cuidando que la interpretación no deje de transmitir la idea central de la canción. Apropiada para cantar a dúo. Encuentras este tema en el disco Consagrados a ti, que puedes adquirir en Candil Producciones.

30 de noviembre de 2007

Senhora da Estrada




Nuestra Señora del Camino está presente siempre en nuestro peregrinar; con todos sus tropiezos, con todas sus levantadas. De un modo especial recordamos a María en este tiempo de Adviento, cuando el corazón expectante se renueva en la esperanza del Reino inaugurado con la venida de Jesús en la historia y su promesa de un retorno definitivo.

Inspirados en la misma vida de nuestra Madre, caminamos sin la "hora marcada"; con los pies bien puestos en la tierra, buscando el cielo. Porque nuestra esperanza no nos paraliza, sino que más bien nos moviliza, nos ayuda a andar sin miedo las sendas del Hijo, caminando en la fe. Ser fermento del pan, de ese que alimenta relaciones nuevas, solidarias, justas, verdaderas. Eso celebramos en la confianza de ser discípulos misioneros de un Dios-con-nosotros apasionado por la vida.

"Senhora da Estrada" fue compuesta por Casimiro Irala, SJ y el Grupo OPA (Oração pela Arte) como parte de las celebraciones del Año Jubilar Ignaciano (2005). La interpretación corresponde a Elisa Benedetta. La canción es fácil de aprender y muy apta para cantar en grupo. Sigue una forma básica AAB-AB-AB que ayuda a memorizar rápidamente la melodía.

Encuentras este canto en el disco Misa del Año Jubilar (Sao Paulo, 2006). En la página de la CPAL (Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina) encuentras el material de esta canción y todas las demás incorporadas en el mismo disco (acordes, texto, mp3), tanto en español como en portugués. Un buen recurso para celebrar el don de la espiritualidad ignaciana y aprovechar el talento de muchos laicos y jesuitas que se han puesto a crear en colaboración. También puedes comprar el disco en la página de OPA (Missa do Ano Jubilar).

24 de noviembre de 2007

Escojo la vida




La vida es un don. Ninguno de nosotros decidió nacer. Nos fue dado el respirar, crecer, vivir. Sin embargo esa vida no se hace plena si no es con el ejercicio de nuestra libertad, el regalo más hermoso que distingue al ser humano. Escojer aquello que nos ha sido dado es, quizás, el modo más fecundo de recibirlo, de hacerlo propio, de adentrar su misterio.

Esta canción con texto de Benjamín Gonzalez Buelta, SJ nació como un modo de acompañar la ilusión y la esperanza de los jóvenes peregrinos chilenos que se reunieron con el Papa Juan Pablo II en Toronto el año 2002. Su estructura es muy simple (AA-B-AA-B-C). Puedes bajar la letra y los acordes aquí (Escojo la vida). Sugiero poner especial atención al texto, que es riquísimo, y dejar que las imágenes se vayan llenando de contenido con tu propia historia.

¿Qué puede significar para mí hoy acoger mis propios golpes, acallar mis límites, disolver mis miedos?, y frente al mundo concreto en el que vivo: ¿qué tipo de invitación surge con la idea de mirar a los ojos, abrazar una espalda, dar mi palabra? Esta canción puede ser un buen aliciente al despertar, recordándonos que nuestra colaboración en la misión de Jesús pasa por escojer todo aquello que da vida, la fortifica, la dignifica y la multiplica.

Encuentras esta canción tanto en el disco que se editó en Chile con ocasión del Encuentro Mundial de Jóvenes, como en la compilación Consagrados a ti, de Candil Producciones.

17 de noviembre de 2007

Al amanecer





"Tú que amaneciste de una Virgen Madre, tú que nos buscaste fuera del camino; ven por tus ovejas, ven a tus rediles... Tú que allá en el cielo enciendes estrellas y pintas hermosa nuestra luna llena, ven en este día, ven a la tarea por un cielo nuevo y una tierra nueva."

Muchas veces nos cuesta comenzar el día, hacernos presentes a la bondad de Dios que se nos regala como fuente, como sentido, como esperanza. Esta canción es un precioso himno compuesto por el P. Esteban Gumucio, SSCC., con música de Andrés Opazo y arreglos de Luciano Valdebenito. Las cuatro estrofas siguen la misma melodía, lo que hace esta oración muy apta para cantar en comunidad o simplemente para aprenderla a modo de mantra.

Ese Dios poderoso que derrocha su belleza en la Creación es quien puede darnos el soplo divino que hará de nuestro día un espacio de humanización. Ese Dios amanecido en la carne, Pastor cercano que sale a nuestro encuentro, es quien trae cantos de vida al alma adormecida. Ese Dios viento y vuelo es el que camina junto a nosotros, junto a nuestra familia, a los compañeros de trabajo o de estudio, a los pobres y los abatidos, y así recrea el universo y nos enseña a andar tras sus pasos.

Esta versión, interpretada por Laura Yañez, se encuentra en el disco "Jesús es la Buena Noticia" del grupo Los Perales (Tiberíades). El texto y los acordes los puedes bajar aquí (Al amanecer.pdf). Recomiendo memorizar la letra de la canción y dejar que aparezca cuando vayas en el bus, en el automóvil, en la calle... en tu segundo de silencio al despertar a un nuevo día.

13 de noviembre de 2007

Amar y más amar




Componer un himno no es una tarea fácil. Más aún cuando se trata de reflejar una espiritualidad tan rica y viva como la de Santa Rafaela María. Esta canción nació a partir de un pedido de la Congregación Esclavas del Sagrado Corazón en Chile, como apoyo al programa de promoción vocacional.

La forma de la canción es AB-ABC-AB y cada estrofa añade una idea más universal, al modo de círculos concéntricos. Del nivel del llamado personal, se pasa luego al comunitario y finalmente al eclesial. El coro reproduce una frase muy querida por Santa Rafaela, que inspira hasta hoy el asombroso trabajo de amor, servicio y adoración que estas mujeres realizan en diversos países del mundo: “Amar y más amar, porque el amor todo lo vence, y pedir sin cesar este amor”.

La adoración es un aspecto importante en la espiritualidad de las esclavas. Se trata de un amor contemplativo, y por lo mismo, profundamente encarnado en sus vidas. Su servicio apostólico sólo se entiende anclado en la misión reparadora del Corazón de Jesús. La idea es hacerse cargo de lo que San Ignacio de Loyola nos recuerda en los Ejercicios Espirituales: “El amor ha de ponerse más en las obras que en las palabras” (EE 230). Así, esta canción es una invitación al compromiso fiel, auténtico, conciente de la propia fragilidad y sin embargo dispuesto, confiado y audaz.

Este canto puede ser interpretado tanto por un solista como por un coro. Los acordes son sencillos y puedes bajarlos aquí (Amar y más amar.pdf). Sugiero poner especial atención al ritmo de la guitarra, que no sigue directamente al de la voz, y practicarlo con cuidado para no perder la dinámica propia de la canción (en el documento anterior hay una referencia). Luego se puede improvisar a partir de ese modelo.